We Are the World: la canción que convirtió una crisis humanitaria en una causa global

Felipe Galiano 04-06-2026

Impulsada por algunas de las mayores estrellas de la música, la iniciativa logró visibilizar una emergencia humanitaria y movilizar apoyo internacional.


Actualmente, el cambio climático y los conflictos armados son algunas de las preocupaciones globales más urgentes. Sin embargo, en 1985 el mundo enfrentaba otra crisis devastadora: la hambruna en diversas zonas de África, especialmente en Etiopía, que ya había cobrado la vida de cientos de miles de personas. Frente a esta tragedia, la comunidad internacional encontró una forma de intervenir: la música, a través de la emblemática canción "We Are the World".


El 28 de enero de 1985, en Los Ángeles, Estados Unidos, se grabó esta canción con el objetivo de recaudar fondos para las víctimas de la hambruna. La iniciativa fue impulsada por la organización USA for Africa. El tema fue producido por Quincy Jones, compuesto por Michael Jackson y Lionel Richie, e interpretado por más de 40 destacados artistas de la época.


Figuras como Stevie Wonder, Bruce Springsteen, Tina Turner, Cyndi Lauper, Bob Dylan y Ray Charles, entre muchos otros, provenientes de distintos géneros y trayectorias, se unieron bajo una consigna clara: “deja tu ego en la puerta”. De este modo, lograron grabar la canción en una sola noche.


Lanzada en marzo de ese mismo año, la canción alcanzó un enorme éxito, recaudando cerca de 80 millones de dólares (equivalentes a aproximadamente 230 millones actuales) a través de la venta de copias y productos asociados. Su mensaje, centrado en la unión y la responsabilidad colectiva —con frases como “somos el mundo, somos los niños”— movilizó a millones de personas en todo el planeta, gracias a su difusión en radio, televisión y la industria musical.


Los fondos obtenidos permitieron brindar ayuda inmediata a las comunidades afectadas en África, financiando iniciativas relacionadas con el acceso al agua, salud, agricultura y otros desafíos estructurales de la región.


Este hito demostró el poder de la música como herramienta de movilización social, capaz de instalar problemáticas en la agenda pública internacional y de ofrecer formas concretas de colaboración.

Felipe Galiano