Pedalear por salud: un hábito simple para cuidar el corazón

Felipe Galiano 20-04-2026

El ejercicio en bicicleta de forma cotidiana se posiciona como una alternativa accesible para mejorar la salud cardiovascular y combatir el sedentarismo.


El uso de la bicicleta ya sea como actividad recreativa o medio de transporte, se ha perfilado como una opción para mejorar la salud cardiovascular. Más allá del alto rendimiento, este ejercicio aeróbico permite a personas de distintas edades incorporar actividad física en su rutina diaria, contribuyendo a la prevención de enfermedades del corazón.


Esta actividad física, independiente de si se practica de forma competitiva o recreacional, debe realizarse siempre con medidas de seguridad, como el uso de ropa adecuada y casco.


El doctor Pablo Potthoff, cardiólogo de la Clínica Santa María, destaca los beneficios de este ejercicio: “El ciclismo eleva la frecuencia cardíaca y respiratoria, y estos cambios cardiopulmonares son beneficiosos para la salud del corazón”.


El especialista agrega que, como consecuencia, se puede reducir el riesgo cardiovascular de eventos como el infarto agudo al miocardio, los accidentes cerebrovasculares y, en

algunos casos, las arritmias.


Además de sus beneficios para la salud, la bicicleta es un medio de transporte sostenible y accesible dependiendo de las condiciones económicas de cada persona. Esto es respaldado por Vasco Fariña, dueño de Fariña Bike Store, quien señala: “Hoy en día puede ser accesible para las personas comunes contar con una bicicleta”.


Desde la tienda agregan que una bicicleta con un valor aproximado de $350.000 representa una inversión razonable, ya que permite desplazarse con facilidad y requiere poco mantenimiento.


La actividad ciclística puede realizarse al aire libre o en espacios cerrados mediante bicicletas estáticas. Al practicar este ejercicio se desarrolla la capacidad aeróbica, la tonificación muscular del tren inferior —cuádriceps, isquiotibiales y gastrocnemios— y una mejora general de la salud cardiovascular, según Jhan Doepking, personal trainer del Energy Club Costanera Center.


El ciclismo es recomendable para todas las edades y, al iniciar una actividad física sistemática, se recomienda contar con una evaluación médica previa.


“Está demostrado científicamente que los ejercicios aeróbicos reducen el riesgo cardiovascular entre un 20% y 30%”, recalca el cardiólogo Pablo Potthoff.


La experiencia en bicicleta puede variar según el terreno, lo que influye en la intensidad del ejercicio, sin descartar sus beneficios. Doepking afirma que el ciclismo ayuda a nivel físico y mental, reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, infartos e hipertensión, y contribuye a una mayor longevidad saludable.


Según expertos como el doctor Potthoff, el ciclismo también ayuda a enfrentar problemas relevantes en Chile como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad.


Así, el uso cotidiano de la bicicleta aparece como una opción viable para mejorar la salud a través de la actividad física.

Felipe Galiano