Estudio advierte que adultos con TDAH viven menos y enfrentan mayores riesgos de salud
Según el estudio, las personas con TDAH presentan una mayor probabilidad de morir de forma prematura, principalmente debido a las consecuencias asociadas a los síntomas del trastorno. Entre los factores de riesgo identificados se encuentran el consumo problemático de alcohol, el tabaquismo, las conductas suicidas y un deterioro general de la salud física y mental.
Un nuevo estudio publicado en la revista científica Nature advierte que los adultos diagnosticados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) presentan peores resultados educativos y laborales, además de una salud física y mental más deteriorada en comparación con la población general. La investigación fue liderada por Josh Stott, académico del University College de Londres, y pone el foco en las consecuencias a largo plazo de este trastorno cuando no existe un diagnóstico oportuno ni un tratamiento adecuado.
El equipo de investigadores analizó registros de atención primaria y datos de mortalidad correspondientes al período entre 2000 y 2019. En total, se compararon los antecedentes de cerca de 30 mil adultos con diagnóstico de TDAH y los de aproximadamente 300 mil personas sin el trastorno. A partir de este análisis, los científicos calcularon una reducción promedio en la esperanza de vida de 6,8 años en hombres y de 8,6 años en mujeres con TDAH.
Según el estudio, las personas con TDAH presentan una mayor probabilidad de morir de forma prematura, principalmente debido a las consecuencias asociadas a los síntomas del trastorno. Entre los factores de riesgo identificados se encuentran el consumo problemático de alcohol, el tabaquismo, las conductas suicidas y un deterioro general de la salud física y mental. Los autores subrayan que muchos de estos riesgos son potencialmente modificables con un adecuado acceso a atención médica y apoyo psicológico.
Esta investigación es la primera en utilizar datos de mortalidad para estimar de forma directa la cantidad de años de vida perdidos asociados al TDAH. De acuerdo con los científicos, la reducción en la longevidad no se explica únicamente por el trastorno, sino también por la falta de tratamiento específico y el escaso abordaje de las enfermedades físicas y mentales coexistentes.
No obstante, los investigadores advierten que los resultados no necesariamente representan a toda la población con TDAH, ya que el estudio consideró solo a personas formalmente diagnosticadas.
Otras investigaciones sugieren que una gran proporción de adultos con TDAH no ha sido diagnosticada, lo que podría significar que el impacto real del trastorno sea mayor de lo estimado.
Finalmente, los autores enfatizan la necesidad de fortalecer la detección temprana, mejorar el diagnóstico en adultos y garantizar un tratamiento integral en salud mental. A su juicio, avanzar en estas áreas podría reducir los riesgos asociados al TDAH y mejorar la calidad y la expectativa de vida de quienes viven con esta condición.