El metabolismo con el paso de los años: ¿Cómo cambia la forma en que el cuerpo procesa los alimentos?

Felipe Galiano 07-05-2026

Comprender estos cambios permite anticipar sus efectos y tomar decisiones más informadas sobre la alimentación.


 Con el paso de los años, el metabolismo del cuerpo humano experimenta cambios que afectan directamente la forma en que se procesan los alimentos y se gasta energía, especialmente en personas mayores de 60 años.  


Si bien la progresión de estos efectos adversos depende de la genética y del contexto de cada persona, esto puede reducir la calidad de vida de los adultos mayores.


Los cambios en el metabolismo son una de las condiciones más relevantes. Así lo explicó Catalina Cuello, nutricionista y cofundadora de Nutri Señor: “Al perder músculo, el cuerpo requiere menos calorías para mantenerse. Además, existe un aumento de la masa adiposa y una redistribución de la grasa corporal, con mayor acumulación en la zona abdominal. Esta grasa visceral está estrechamente relacionada con problemas cardiovasculares. Asimismo, se producen cambios en la termogénesis durante la digestión de los alimentos y en la capacidad del cuerpo para quemar calorías”.


Otro fenómeno asociado al envejecimiento es la disminución de hormonas como la del crecimiento, la testosterona y los estrógenos, lo que dificulta el mantenimiento de la densidad ósea y de la masa muscular. Estos cambios son inherentes al proceso natural de envejecimiento.


Para la prevención o el enlentecimiento de estas condiciones, se destacan dos pilares fundamentales: la actividad física y una alimentación adecuada.


Esto último lo confirma Catalina Cuello a Futuro 360. “El ejercicio, especialmente el entrenamiento de fuerza y resistencia, es un aliado clave para retardar este proceso”. Complementando que “también es importante mantener una alimentación saludable y equilibrada”, sostuvo.


Dentro de los alimentos recomendados por la especialista se encuentran los aceites vegetales, frutos secos y la palta. En contraste, se sugiere moderar el consumo de grasas saturadas, presentes en la mantequilla, carnes con alto contenido graso y embutidos.

Felipe Galiano