El día que Leonardo DiCaprio exigió en la ONU un cambio para salvar el planeta

Felipe Galiano 11-06-2026

A más de una década de su mensaje, la advertencia del actor cobra cada día mayor vigencia.


Leonardo DiCaprio no solo es reconocido a nivel mundial por su carrera como estrella de cine, sino también por sus acciones concretas en defensa del medio ambiente. Desde los 24 años fundó la Leonardo DiCaprio Foundation, con el objetivo de promover una relación armoniosa entre la humanidad y la naturaleza, financiando proyectos de conservación y apoyando iniciativas frente a la crisis ambiental.


Una de sus intervenciones más destacadas fue su discurso del 23 de septiembre de 2014 en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (ONU), realizada en Nueva York y dirigida a jefes de Estado, líderes políticos, empresarios y representantes internacionales. En esa ocasión, el actor —recientemente nombrado Mensajero de la Paz de la ONU con foco en el clima— se presentó no como celebridad, sino como “un ciudadano preocupado”, exigiendo a los líderes mundiales abandonar la inacción frente a la crisis climática.


DiCaprio fue enfático al señalar que este problema no era una ficción ni una exageración, sino una realidad urgente que podía desencadenar una crisis global capaz de amenazar la supervivencia de la humanidad, con consecuencias que avanzaban incluso más rápido de lo que la ciencia lograba prever en ese momento.


En su intervención, declaró que el acceso a un ambiente sano —con aire limpio y un clima habitable— debe ser considerado un derecho humano. Además, fue categórico al afirmar que las acciones individuales, aunque importantes, no son suficientes, y que las soluciones deben provenir de decisiones estructurales impulsadas por gobiernos y grandes industrias.


Dirigiéndose especialmente al sector económico, advirtió que no puede existir una economía global sostenible con ecosistemas destruidos, promoviendo la necesidad de transitar hacia energías renovables, no solo por su impacto ambiental positivo, sino también por su viabilidad económica a largo plazo.


Finalmente, cerró su discurso con una advertencia directa a los líderes presentes: la historia los recordará por lo que hagan —o dejen de hacer— frente a esta crisis, pudiendo ser reconocidos o duramente juzgados según su respuesta.


Aunque este discurso tuvo lugar en 2014, su contenido sigue siendo extraordinariamente actual. A más de una década, los desafíos que planteaba —la urgencia de actuar, la responsabilidad de los gobiernos y el rol de las industrias— no solo persisten, sino que se han intensificado.

Felipe Galiano