El desconocido habitante de la costa chilena: así vive el chungungo
Presente en gran parte del litoral chileno, el chungungo destaca por sus singulares hábitos y por las amenazas que ponen en riesgo su supervivencia. (Crédito: fundación Lontra)
El chungungo es una nutria que habita en Chile. Se puede encontrar a lo largo de todo el país, principalmente en zonas de costa rocosa del océano Pacífico. Sin embargo, también existen registros de su población en ríos, específicamente en Perú.
Javier Trivelli, presidente de la fundación Lontra —organización especializada en la conservación de este animal—, explica sus hábitos. “Hemos podido saber que pasa el ochenta por ciento del tiempo en tierra y solo va cinco horas al mar a buscar su alimento. Esto lo hace mitad de día y mitad de noche, entre dos a tres horas durante el día y dos a tres horas durante la noche. Así que tiene actividad tanto diurna como nocturna.”
Se trata de una especie mayormente solitaria, cuyos individuos aprenden todo a partir del ejemplo de su madre. Se alimenta de peces, moluscos, crustáceos y aves, como el pingüino. Su esperanza de vida es de aproximadamente doce años.
Su principal amenaza es la pérdida de hábitat. El chungungo utiliza los primeros 150 metros de tierra —donde construye sus madrigueras— y entre 300 a 400 metros de mar, donde se alimenta. “Lamentablemente, ya hemos perdido hábitat en los primeros 150 metros de tierra, y el chungungo se ha visto acotado al intermareal. Es ahí donde está haciendo sus madrigueras, por lo tanto tenemos un riesgo tremendo a la hora de criar”, señala Javier Trivelli.
Esto último se debe a que la especie necesita madrigueras secas. Al no contar con ellas, la fundación Lontra ha recibido muchas crías con neumonía, posiblemente producto de esta problemática.
Otro de los peligros que amenazan al chungungo son los aparejos de pesca, las trampas de jaiba y la depredación por perros, presentes a lo largo de toda la costa chilena.
Una de sus necesidades principales es el acceso a agua dulce, la cual debe provenir de vertientes naturales sin intervención humana.
Finalmente, desde la fundación Lontra destacan el protocolo para evitar rescates innecesarios de crías. Ante el varamiento de una de ellas, se debe dar aviso inmediato a SERNAPESCA (Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura) y esperar al menos dos horas para observar si la madre la encuentra, ya que su mejor oportunidad de sobrevivir es mantenerse en la naturaleza y ser recuperada por ella.