El avión uruguayo en los Andes: 72 días frente a la naturaleza extrema

Felipe Galiano 11-06-2026

La historia que inspiró películas, libros, reportajes y charlas motivacionales, marcada por la lucha de sus sobrevivientes frente a condiciones naturales extremadamente adversas.


La cordillera de los Andes fue testigo de una de las historias de supervivencia más impactantes de la humanidad. El 13 de octubre de 1972, un equipo de rugby uruguayo viajaba rumbo a Santiago de Chile, su avión se estrelló en medio de la cordillera.


El vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya transportaba a 40 pasajeros, entre rugbistas, amigos y familiares, además de 5 tripulantes. Tras el impacto, 12 personas murieron de manera inmediata (varias más por el resultado de heridas), mientras que el fuselaje del avión, tras perder sus alas y cola, se precipitó sobre el Glaciar de las Lágrimas, ubicado en la zona montañosa cercana a Malargüe, Argentina.


El lugar del accidente era inhóspito y brutalmente hostil. Se encontraban a más de 3.500 metros de altitud, donde la escasez de oxígeno dificultaba la respiración y debilitaba su organismo. El entorno estaba completamente cubierto por nieve y hielo, sin presencia de vegetación ni animales, lo que significaba ausencia de alimentos y agua líquida. Además, el intenso reflejo del sol sobre la nieve —conocido como radiación por albedo— provocaba quemaduras en la piel y graves daños en la vista.


Refugiados en el fuselaje, debieron soportar temperaturas extremas que descendían hasta los -30 °C durante la noche. A estas condiciones se sumaba la inestabilidad del terreno montañoso, el día 16 desencadenó una avalancha, sepultando el fuselaje. Este desastre natural causó la muerte de 8 personas más y dejó a los sobrevivientes atrapados bajo la nieve durante tres días, en condiciones de oxígeno limitado y temperaturas extremas.


Con el paso de las semanas, y la certeza de no ser rescatados, el grupo —conocido posteriormente como la “Sociedad de la Nieve”— tomó la decisión de organizar una expedición final. Fue el día 60 liderada por Fernando Parrado y Roberto Canessa, quienes emprendieron una travesía épica a través de la cordillera.


Durante su recorrido, debieron enfrentarse nuevamente al rigor de la naturaleza andina: cruzaron montañas escarpadas, caminaron sobre nieve profunda y soportaron el desgaste físico de varios días sin recursos adecuados. En su avance hacia Chile, descendieron por la quebrada del río San José (zona de San Hilario), enfrentando además las condiciones cambiantes del deshielo, que aumentaban el riesgo de caídas y aislamiento.


Finalmente, tras 10 días de travesía, Parrado y Canessa lograron ser vistos por el arriero chileno Sergio Catalán, quien dio aviso a las autoridades. Gracias a este encuentro, se organizó el rescate del resto de los sobrevivientes, logrando salvar a 14 compañeros que aún permanecían en la montaña.


Así, quienes resistieron no solo sobrevivieron a un accidente aéreo, sino que lograron superar uno de los entornos naturales más hostiles del planeta. La cordillera de los Andes, con su frío extremo, altura, aislamiento, radiación solar intensa y terreno inestable, convirtiendo esta historia en un testimonio extraordinario de resistencia humana.

Felipe Galiano