Investigadores detectan mutaciones de ADN en hijos de trabajadores de Chernóbil

Dagmar Gillibrand 16-02-2026

El estudio no observó un mayor riesgo de enfermedad en los hijos de padres expuestos.


Un estudio dirigido por un equipo de la Universidad de Bonn, Alemania, descubrió que el daño en el ADN originado por la radiación del desastre nuclear de Chernóbil se está manifestando en los hijos de las personas expuestas originalmente.


La radiación ionizante (IR) presente en 1986 fue una energía de alta intensidad que era capaz de alterar la estructura molecular en el área afectada. Por su parte, la investigación establece por primera vez un vínculo transgeneracional de este tipo.


“El presente estudio es el primero en proporcionar evidencia de la existencia de un efecto transgeneracional de la exposición paterna prolongada a dosis bajas de IR en el genoma humano”, indican los expertos.


Método


En lugar de indagar en las nuevas mutaciones de ADN de la siguiente generación, los científicos buscaron lo que se conoce como “mutaciones de novo agrupadas” (cDNM, por sus siglas en inglés), es decir, alteraciones genéticas que se presentan por primera vez en un individuo, descartando herencia de los padres.


Los hallazgos se basan en escaneos de secuenciación (técnica que consiste en determinar el orden preciso de los nucleótidos del genoma), los cuales fueron aplicados a 130 hijos de trabajadores de limpieza de Chernóbil, 110 hijos de operadores de radar militar alemán que probablemente estuvieron expuestos a radiación dispersa y 1275 hijos de padres no expuestos a radiación, utilizados para contrarrestar la información de los anteriores.


Resultados


En promedio, los investigadores encontraron 2,65 cDNM por hijo en el grupo de Chernóbil, 1,48 por hijo en el grupo de radar alemán y 0,88 por hijo en el grupo de control. Además, los expertos afirman que es probable que estas cifras sean sobreestimadas debido al ruido en los datos, pero incluso después de realizar ajustes estadísticos, la diferencia seguía siendo significativa.


“Encontramos un aumento significativo en el recuento de cDNM en la descendencia de padres irradiados y una posible asociación entre las estimaciones de dosis y el número de cDNM en la respectiva descendencia”, indican los investigadores.


La buena noticia es que el riesgo para la salud es relativamente bajo, ya que no se observó un mayor riesgo de enfermedad en los hijos de padres expuestos. “La probabilidad de que una enfermedad en la descendencia de padres expuestos se desencadene por un cDNM es mínima", concluye el estudio.

Dagmar Gillibrand